Sin embargo, como había predicho Zamora, Rosalía presentó los síntomas de demencia.
—Madre, ¿me recuerdas? ¿Quién soy yo? Y Claus, ¿te acuerdas de él, madre? —Yune corrió hacia la cama de Rosalía y se señaló a sí misma y a Claus, con la esperanza de que Rosalía pudiera identificarlos.
Al oírlo, Rosalía la echó un vistazo, se volvió torpemente y se enfocó en los dedos.
Luego, soltó una risa tonta mirando hacia la ventana. Su rostro reflejaba perplejidad y desconcierto.
Reaccionó como si estuvier