Rosalía tomó la medicina y por la tarde ocurrieron los sucesos.
Estrella le preparó cosas que normalmente le gustan a Rosalía.
También le indicó a la cocina que cocinaran suavemente para que Rosalía pudiera digerirlo.
Le acercaron la mesa y luego atendieron a Rosalía para que comiera.
Pero, poco después de empezar a comer, Rosalía vomitó todo lo que había ingerido.
—Ugh, ugh, ugh.
Estrella se acercó rápidamente y le dio palmadas en la espalda.
—Abuela, ¿estás bien? ¿Dónde te duele?
Rosalía no p