Zared regresó a casa con prisa y, al llegar, les contó a Hada y Luna lo sucedido.
Al enterarse de la situación, Hada comenzó a decir una serie de groserías.
—¿Pedir perdón? ¿Esa zorrita de Estrella se lo merece? ¿Quién se cree que es?
—Así es, papá. Disculparse con ella sería como quitarme la vida. Ella es una chica de pueblo, y yo preferiría que me mataran a pedirle disculpas —dijo Luna, con una expresión de aversión en su rostro.
Ambas no se habían dado cuenta de la gravedad de esta situación