Por la noche, después de la escuela, Estrella fue al hospital. Al entrar en la habitación, vio que toda la familia Sánchez, incluyendo a Zared, Hada y Luna, estaban allí.
Hada se acercó a ella con cariño fingido y cogió su mano, diciendo:
—Estrella, por fin has vuelto.
Al ver a los tres, Estrella sintió náuseas y retiró fríamente su mano. Miró a Rosalía, que estaba sentada en la cama, y le preguntó:
—Abuela, ¿qué pasa?
En el día a día, era imposible que la familia Sánchez visitara a la abuela,