Estrella depositaba sus esperanzas en el último de los matones, esperando que pudiera proporcionarle alguna información, aunque fuera mínima.
Los subordinados de Estrella no habían logrado rastrear el paradero de esa mujer.
Estrella notó también que había gente del bajo mundo que estaba buscando el paradero de sus subordinados.
Inmediatamente, Estrella comprendió que su presencia masiva había causado malentendidos.
Por lo tanto, Estrella organizó la partida de sus subordinados.
Hasta ahora,