El bullicio en el restaurante era ensordecedor, y se escuchaban fuertes ruidos.
Juan y Fátima acudieron de inmediato para verificar lo que sucedía.
Ambos quedaron totalmente atónitos al ver la escena ante sus ojos.
Genaro, a quien mencionaban, yacía en el suelo, con los ojos abiertos ampliamente, completamente inmóvil. Mientras tanto, Estrella estaba sentada en su lugar, disfrutando muy tranquilade su café.
Lo que esperaban que fuera el estruendo de Genaro finalmente sometiendo a Estrella, r