Nathan
Nos fugamos de la fiesta en cuanto pudimos, no fue fácil, porque eran pocos invitados y nuestra ausencia sería notada con facilidad. Había una limusina esperándonos en el estacionamiento subterráneo. Abrí la puerta y esperé a que Evelyn entrara antes de seguirla. Descorché una botella de champán, serví dos copas, le di una Evelyn y brindamos por el inicio de una nueva etapa juntos. Chocamos los cristales y bebimos, compartiendo una mirada que lo dijo todo. No me atreví a besarla porque t