Nathan
Diez años más tarde.
Ese día, se cumplían diez años desde que me despedí de Eliah, diez años sin saber de él, sin tener una jodida idea de dónde se encontraba. Diez años de culpa y arrepentimiento. Seguía buscándolo, no iba a rendirme nunca.
Aunque me residencié en Milán, viajaba con frecuencia a Alemania para intentar dar con su paradero, no perdía la esperanza, no lo olvidaría jamás. Para entonces, él tendría catorce años, ya no era un niño. ¿Cómo era su vida?, ¿me recordaba?, ¿era fe