10 - Señor Perverso.
Barbra.
En cuánto salgo de la oficina de mi jefe miro nuevamente la tarjetica y después vuelvo a guardarla en el bolsillo de mi camisa. Para después salir del pequeño pasillo he ir a la cocina. Puedo ver que ya todos están en sus lugares.
—Barbra, te toca acariciar los platos —dice Rupert quien pasa rápidamente por mi lado, cargando una bandeja en el cual lleva un pavo.
No respondo y sólo miro en esa dirección. Suelto un suspiro cansado al ver la montaña de platos sucios.
Saldré de esto, sa