Barbra.
Habían pasado algunos días desde aquel encuentro con Travis Masson en el restaurante. No le dije nada a Ricardo. Digamos que aún lo estoy procesando.
Mi jefe me descubrió. Fue quien me folló mientras yo tenía la vista vendada, y ahora para pagar lo que hice con su carro, quiere que sea su bailarina exclusiva. Así es la cosa.
Travis me dijo que nos veríamos en el lugar donde iré a “mover mi sexy trasero” para él. ¿A caso siempre es así de directo para decir las cosas? Yo no me lo creo