Kamila
Cuando el día comenzó con la confirmación de que mi bebé estaba en camino, pues sí, incluso intentando engañarme. Insistiendo en que era imaginación mía, en el fondo yo sabía que estaba embarazada.
Sentí una mezcla de emociones, alegría por estar engendrando una vida, un pedacito de mí y de él, pero también tristeza por no ser como yo imaginaba. Por no tener al hombre que amaba a mi lado.
No tenía idea de que ese hombre maravilloso iba a aparecer en la puerta de mi casa, gritando y tocan