25. Causas.
El mensaje de Aaron me desconcentra.
—¿Qué pasa?
—Nada, nada, vamos.
Salimos de la oficina de Rowan, me toma de la mano, bajamos por el ascensor hasta el último piso, le doy un vistazo a la empresa y la comparo con la de Aaron en definitiva todo lo de Rowan mas es lujoso, más grande e imponente, nada se le iguala.
Me abre la puerta del auto, subimos y otro mensaje me llega.
“Seguro que me extrañas tanto como yo a ti, ¿por qué no vienes y nos quitamos las ganas? Podemos pasarla bien como ante