EMBARAZADOS
Mila tomó la prueba y la vio, el corazón le latía desbocado como si el resultado que esperaba era el más importante de su vida y en parte lo era; la vio con los ojos muy abiertos y acto seguido sin decir nada ni emitir un solo sonido de la paso a su esposo, que en vez de mirar el pequeño rectángulo de plástico, no perdía detalles explícitos en la cara de ella. Sus expresiones lo decían todo.
Estaba pálida, blanca como un papel, y prácticamente temblaba. Bastante nerviosa como para