ESE MILLONARIO TE COMPRA
Las horas continuaron pasando y Mila no daba señas de aparecer. Neck cada vez más enojado se encerró toda la tarde en aquella habitación. Al principio trato de ser todo razonable que un hombre civilizado podría ser, pero ya se estaba agotando de ser paciente. Más bien… le dolía hasta el hígado de ser paciente…
Mila podía ser su obsesión de siempre, pero no sería la primera mujer que le tocaría los cojon3s.
Ella tenía que entender que él por muy amistoso y afable que