Capítulo 26: Ella caería en su trampa.
En el lujoso restaurante, Bastian alzó su copa y mirándola a ella, dijo: — Que siempre seas feliz y que las dificultades de la vida no apaguen tu hermoso brillo.
— Que los dos seamos muy felices siempre. — Musitó ella chocando la copa con la de él, queriendo que la vida de él también esté siempre llena de felicidad, al mismo tiempo que pensaba que podría intentar enamorarlo, intentar que las cosas funcionarán y que este matrimonio se vuelva una realidad.
Porque aunque creía que no estaba a