Zoey se dejó caer sobre la cama de su amiga y suspiró, agotada.
—¿Qué demonios hice para merecer esto? Ay... ¿Por qué no puedo llevar una vida tranquila? —se lamentó Zoey.
Sophie bajó de su habitación y se encontró con Nathan, amigo de su hermano.
—Hola, Nathan. ¿Cómo estás? —lo saludó Sophie mientras intentaba orientar con sutileza la conversación hacia la nueva chica de su hermano. Nathan debía conocerla bien porque era muy cercano a Bailey; Sophie, en cambio, no sabía nada de ella.
—Hola, Sop