—¡Ay, no! Darel, lo siento mucho. Déjame acompañarte al baño.
Sophie se disculpó con Darel, toda nerviosa, pero su amiga Taryn parecía tener algo en mente.
—Sophie, mejor la acompaño yo. Ya iba a ir al baño de todos modos. Vamos, Darel. —Taryn tomó con delicadeza a Darel de la muñeca y la guio hacia el baño. Luego volvió la mirada y le guiñó un ojo a Sophie con complicidad.
Cuando Darel se dirigió al baño, Drago decidió ir también con la esperanza de encontrarla a solas. Se disculpó con los demá