Mundo ficciónIniciar sesiónLukyan intentaba enfocar la silueta del plato con pedazos de carne y fruta muy apetecibles, con desconfianza. Si algo había aprendido en los años que estuvo en cautiverio era que no debía aceptar comida a menos que supiera su procedencia. No habría sido una, las veces que habían drogado su cena para hacerlo entrar en celo y forzarlo a tener hijos. Como se dice, la tercera era la vencida y después de la segunda vez se había reusado a comer.







