–Pa, ya se fueron? –fue la pregunta de un temblante Sacha que se abrazaba contra su hermano Fallen.
Dante no habló, estaba mortalmente tenso. Tenía a sus cachorros detrás de él y no se arriesgaría a perder a ninguno, y mucho menos que alguno resultara herid…
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando un destello blanco pasó frente a él y lo próximo que supo era que estaba enredado entre uñas y dientes, con precisamente uno de los leopardos.
Un gemido colectivo de exclamación se escuchó ant