Capítulo 88 ¡A donde ustedes vayan iré yo!
Belinda estaba molesta. Había llamado por teléfono móvil a Felipe innumerables veces y el teléfono sonaba apagado. Ella estúpidamente pensó que él se mantendría a su lado.
Escucho unos toques en la puerta y pensó que era Felipe. Se arregló el cabello, y se recostó en la cama con una expresión lastimosa.
—Adelante.
—Señora Belinda. ¿Se le ofrece algo?
—Ernesto…—le respondió Belinda despreciativa — ¿Dónde está Felipe? ¡Necesito hablar con él!
—El Señor e