Capítulo 50 Hablaremos a mi regreso
—No puede ser… ¿Eres virgen? ¡Explícame eso! ¿No eres la madre de los niños? ¿Has estado mintiéndome?
Daniela se bajó del mesón, buscó su ropa y se la colocó rápidamente. Estaba avergonzada y preocupada. Se culpó a sí misma. Se dejó llevar por la pasión. ¿Cómo pudo olvidarlo? ¿Cómo pudo olvidar la mentira que había dicho que era la madre de los niños? Ahora Felipe sabría qué le había mentido.
En el jardín, los niños disfrutan de sus juegos. Fabián estaba atent