Capítulo 39 Buscaré una solución
Daniela lo observó en silencio durante unos segundos que parecieron eternos, mientras su mente, traicionada por el resentimiento y el agotamiento, vagaba en direcciones inesperadas.
Al notar que el sistema de riego del jardín se había encendido, no pudo evitar imaginarse a sí misma tomando una manguera y disparándole agua directamente al rostro, tan fuerte y constante que Felipe terminaría atragantándose. La idea le arrancó una sonrisa casi imperceptible.
Pero no