CAPÍTULO 39. La verdad donde más duele
CAPÍTULO 39. La verdad donde más duele
Cassian se quedó pensativo durante un momento, inmóvil, con la mirada fija en el suelo de la terraza privada como si allí pudiera encontrar la grieta exacta por la que se había escapado algo tan grande. Athena lo observó en silencio, sin atreverse a interrumpirlo. Podía ver cómo su mandíbula se tensaba y cómo sus hombros se mantenían rígidos, señal inequívoca de que estaba procesando algo que no le gustaba en absoluto.
—¿Cómo se me pudo escapar algo así? —