CAPÍTULO 34. Sentimientos reprimidos
CAPÍTULO 34. Sentimientos reprimidos
Athena miró por la ventana del avión mientras la noche caía poco a poco sobre el ala. Las luces de la cabina estaban bajas y el reflejo del cristal le devolvía una imagen borrosa de sí misma: el rostro cansado, las manos todavía vendadas, los ojos demasiado abiertos para alguien que llevaba días durmiendo mal. Abajo, Copenhague se lucía como una ciudad iluminada y activa, lista para recibir a cualquiera que quisiera visitarla.
—Hacía años que no salía de Ale