CAPÍTULO 25. El precio de una vida
CAPÍTULO 25. El precio de una vida
Cassian llevaba casi una hora sentado frente a aquel potencial cliente de la naviera cuando el teléfono vibró por tercera vez sobre la mesa. Intentó ignorarlo, pero el nombre que apareció en la pantalla le tensó la mandíbula. No era alguien que llamara sin motivo, así que se disculpó con un gesto seco, se levantó y contestó alejándose unos pasos.
—Habla —dijo en voz baja y controlada.
—Señor, como me encomendó, estoy vigilando a la señorita Harrow, y quería in