3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 6. Que levante la mano el inocente
3 RAZONES PARA AMAR
CAPÍTULO 6. Que levante la mano el inocente
Athena se quedó completamente muda. La habitación parecía haberse encogido de repente, como si el aire fuera insuficiente para todos. Sentía el corazón golpeándole con fuerza en los oídos, un latido torpe y acelerado que no lograba acompasarse. Tenía la mirada fija en su padre, pero no estaba viendo realmente su rostro; veía la palabra trasplante rebotando una y otra vez en su cabeza, chocando contra recuerdos, culpas y preguntas q