3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 5. Que levante la mano el inocente
3 RAZONES PARA AMAR
CAPÍTULO 5. Viejos y nuevos rencores
—¡Levántate!
La voz de Cassian cayó como una orden seca, sin matices. Athena seguía arrodillada frente a él, con las manos apoyadas en el césped húmedo del jardín y la cabeza gacha. El frío le calaba las rodillas, pero no era eso lo que la hacía temblar. Era la mezcla de humillación, miedo y una desesperación tan grande que le apretaba el pecho y le robaba el aire.
—Por favor… —dijo ella, entre sollozos, alzando apenas el rostro—. Te lo ru