3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 42. Detalles ocultos
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 42. Detalles ocultos
Cassian soltó una carcajada seca, amarga, sin rastro de diversión.
—¿En serio esperabas que te lo dijera? ¡Claro que no iba a hacerlo porque habrías hecho algo estúpido! —respondió abriendo el brazo bueno y haciendo una mueca por el dolor del malo—. ¡Santa Athenita habría hecho algo irreversible, como mutilarse a sí misma por alguien que no lo merecía!
—¡Pues esa habría sido mi decisión! —le gritó Athena, sintiendo que la rabia le quemaba la garganta, porque lo que más la desesperaba era que todos, incluido él se creyeran con derecho a manipular su vida sin decirle siquiera por qué.
—¿Decisión? —replicó él con sarcasmo—. ¡Por favor! Yo pasé demasiados años sin poder decidir nada, ¿Y sabes qué aprendí? Aprendí que a veces lo mejor que te puede pasar es que la vida te mande gente que sea capaz de decidir por ti, gente a la que no le tiemble la mano para pelear por ti, aunque sea de la maldita forma equivocada. ¿Entiendes? —rugió y Athen