3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 43. Un ángel
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 43. Un ángel
Cassian cerró los ojos un segundo. Escupió una maldición entre dientes y, cuando volvió a abrirlos, ya no había espacio para la huida. Dio un paso adelante, la empujó contra la pared sin violencia, pero con una decisión peligrosa, y antes de que Athena pudiera reaccionar la besó.
La sorpresa en ella, la forma en que sus labios se separaron en un jadeo confuso, fueron justo la pequeña ventana que necesitaba, y la lengua de Cassian se apoderó de su boca como si nunca hubiera dejado de pertenecerle. El primer contacto fue impulsivo, pero ese impulso pronto se convirtió en un beso desesperado, torpe y feroz al mismo tiempo, como si le doliera no hacerlo.
Y Athena respondió sin pensar, atrapada en esa misma urgencia que le recorría el cuerpo como un incendio. Ni siquiera sabía por qué lo hacía, si lo estaba castigando por no decirle o se estaba castigando ella misma por no darse cuenta…
“O a lo mejor solo soy masoquista. ¡Maldición, eso debe ser!”