3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 35. Mejor espía de lo que imaginaba.
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 35. Mejor espía de lo que imaginaba.
Athena se giró con la receta en la mano y la sacudió frente a la cara de Cassian como si fuera una prueba irrefutable en un juicio doméstico. El papel se movió entre sus dedos con un leve temblor que no tenía que ver con inseguridad, sino con una irritación perfectamente contenida.
—A los niños malcriados no se les espía —le dijo con voz firme—. Se les cuida.
Cassian parpadeó, sorprendido por la naturalidad con que ella ni siquiera intentaba negar que estaba husmeando en sus cosas.
Se había quedado dormido en la mecedora, pero aquella hipervigilancia con la que había vivido toda su vida lo había hecho levantarse de repente, solo para encontrarse a Athena en su habitación improvisada.
—No estaba espiando —murmuró ella acercándose—. Pero sí estoy metiendo las narices donde no me llaman porque de lo contrario voy a tener que estar poniéndote y sacándote el cinturón más de lo que te mereces.
—¿Perdón? —la increpó Cassian