3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 22. Un plan bien elaborado
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 22. Un plan bien elaborado
El hombre se sobresaltó apenas Athena se sentó frente a él. Fue un gesto mínimo, casi imperceptible, pero ella lo vio con claridad: los hombros se le tensaron, la espalda se le irguió de golpe y su mano fue directo al borde de la mesa, como si su primer impulso hubiera sido levantarse y marcharse sin mirar atrás.
—Markus Engel —dijo Athena con calma, antes de que pudiera hacerlo—. Ese es tu nombre ¿verdad?
El efecto fue inmediato: escucha