3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 23. La máxima protección
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 23. La máxima protección
Cassian no perdió tiempo. Apenas Markus quedó tendido en el suelo, inconsciente y respirando con regularidad, sacó el teléfono del bolsillo y marcó un número que ya reconocía de memoria. Lo hizo con un movimiento automático, casi frío, como si esa parte de su vida no necesitara pensamiento ni emoción.
—Santiago —dijo en cuanto atendieron—. Necesito que se ocupen del invitado. Ahora.
No dio explicaciones adicionales. No hizo preguntas ni esc