La llegada de las cien monedas cambió las posibilidades de Las Veinte Monedas, pero también trajo un problema que ninguno había previsto. En menos de un mes comenzaron a llegar cartas desde distintos pueblos. Una comunidad necesitaba reparar el techo de una pequeña escuela. Otra pedía herramientas para enseñar carpintería a varios jóvenes. Una madre solicitaba ayuda para que su hija pudiera continuar estudiando en la ciudad. También llegó una petición para reconstruir un pozo que se había secad