Una semana después de la caída de Irina, la fortaleza de hielo se transformó.
El Baile de Invierno era una tradición inquebrantable en la Bratva, un evento donde los líderes de los clanes rusos se reunían para demostrar su lealtad, resolver disputas y, sobre todo, evaluar la fuerza del Pakhan. Este año, el evento tenía un propósito secundario, pero infinitamente más letal: mi coronación oficial.
Estaba de pie frente al inmenso espejo veneciano de la suite, mientras dos modistas francesas daban