Mundo ficciónIniciar sesiónA medida que pasa el tiempo, las imágenes en las pantallas que observo se convierten. Pongo extremo cuidado a la hora de dejar de ver una para analizar otra.
Noto que Jef se ha quedado solo para enfrentar a dos orangutanes que son el doble de su tamaño.
—Jef…
—No te preocupes, esto no es nada.
Le hago una seña a Wyatt para que calibre mejor la imagen de la pantalla número cuatro. Ahora son cuatro tipos que rodean al asesino como si fueran lobos a punto de comer







