Mundo ficciónIniciar sesiónTheo, un pirata adolescente de mal genio y creído, toma en sus manos y dominio la embarcación de su padre cuando este muere. Creerá llevarse el mundo por delante, pero unas siniestras criaturas le mostrarán lo contrario a lo largo de toda la saga. Piratas, sirenas, Vampiros y demás misterios del mar en esta historia de misterio, romance y aventura.
Leer másA la Deriva 74—no, tenía mucho sueño y solo habló de usted un momento hasta que se quedó dormida, entonces salí a buscar algo para tomar y ahí fue que me crucé con Leo y me invitó a ver la niebla——ah bueno gracias igual. Desde ahora yo me haré cargo— dijo él serio y seguido de eso respiró profundamente y la volvió a besar con pasión… Todo el cuerpo de Francis se estremeció cuando sintió las manos gélidas de él acariciar su cintura con delicadeza. Ese choque entre su cuerpo caliente y el frío de Theo hizo qué se excitara más al punto de lanzar un gemido… Sin dudarlo Theo comenzó a desprender los botones de la camisa para apreciar los pechos de Francis. Una parte de ella quería que se detuviera pero la otra que siguiera adelante. Sabía que no estaba preparada ni por lejos para lo que iba a suceder. Pero el sentir placer por primera vez hacia qué esas inseguridades y temores se desvanecieran, claro también amaba a Theo, de eso ya no tenía dudas… Él comenzó a b
A la Deriva 73—no creo, pero ese man sabe muchísimo sobre plantas. Bueno, masca un poco ahora después vamos a buscar otra forma mejor para mantener tu mente segura, igual Mateo también es de confianza eh. Bueno, voy a ver por mis compas si ya tienen todo listo— Francis lo abrazó, gracias a él su preocupación se había disipado… Leo solo sonrió y fue donde sus compas. —fresca mamita qué yo no digo nada ah— le dijo Mateo a Francis cuando salió de su habitación. —y no es que yo me haya metido en su cabeza ¡eh! No señora, yo no hago eso. Tu expresión me dijo todo. Así que cuidado con eso. Igual lo más práctico seria que uses talismán o algo así. Pero bueno hablamos más tranquilos después—dijo Mateo volteándose y comenzando a caminar. —entonces ¿vos sabés lo de Laurine y Edgar?— preguntó Francis nerviosa. —pues sí ome. Mujeres letales como ella se reconocen a leguas, hombres también— —¿hombres?— —claro, mamita. Los tritones por ejemplo, que son de su especie y bueno su capitán tambi
A la Deriva 72—no, tenía mucho sueño y solo habló de usted un momento hasta que se quedó dormida, entonces salí a buscar algo para tomar y ahí fue que me crucé con Leo y me invitó a ver la niebla——ah bueno gracias igual. Desde ahora yo me haré cargo— dijo él serio y seguido de eso respiró profundamente y la volvió a besar con pasión… Todo el cuerpo de Francis se estremeció cuando sintió las manos gélidas de él acariciar su cintura con delicadeza. Ese choque entre su cuerpo caliente y el frío de Theo hizo qué se excitara más al punto de lanzar un gemido… Sin dudarlo Theo comenzó a desprender los botones de la camisa para apreciar los pechos de Francis. Una parte de ella quería que se detuviera pero la otra que siguiera adelante. Sabía que no estaba preparada ni por lejos para lo que iba a suceder. Pero el sentir placer por primera vez hacia qué esas inseguridades y temores se desvanecieran, claro también amaba a Theo, de eso ya no tenía dudas… Él comenzó a b
A la Deriva 71—no creo, pero ese man sabe muchísimo sobre plantas. Bueno, masca un poco ahora después vamos a buscar otra forma mejor para mantener tu mente segura, igual Mateo también es de confianza eh. Bueno, voy a ver por mis compas si ya tienen todo listo— Francis lo abrazó, gracias a él su preocupación se había disipado… Leo solo sonrió y fue donde sus compas. —fresca mamita qué yo no digo nada ah— le dijo Mateo a Francis cuando salió de su habitación. —y no es que yo me haya metido en su cabeza ¡eh! No señora, yo no hago eso. Tu expresión me dijo todo. Así que cuidado con eso. Igual lo más práctico seria que uses talismán o algo así. Pero bueno hablamos más tranquilos después—dijo Mateo volteándose y comenzando a caminar. —entonces ¿vos sabés lo de Laurine y Edgar?— preguntó Francis nerviosa. —pues sí ome. Mujeres letales como ella se reconocen a leguas, hombres también— —¿hombres?— —claro, mamita. Los tritones por ejemplo, que son de su especie y bueno su capitán tam
Último capítulo