Mundo ficciónIniciar sesiónLa vida de Tessa Brown, siempre se ha caracterizado por ser un mar de emociones: 1. Tiene cuatro hermanos que la sobre protegen. 2. Ha participado en apuestas ilegales desde muy joven. 3. Tiene la misma fuerza que cualquier chico de su edad. Pero, a pesar de eso, siempre ha sido una chica extremadamente inocente: 1. Nunca ha sido besada. 2. Nunca se ha enamorado. 3. Nunca le han roto el corazón. Cuando Mason Rojas, un misterioso chico con profundos ojos negros se atraviesa en su camino, la burbuja en la que ha permanecido encerrada durante toda su vida comienza a desgastarse, dándole paso a la curiosidad que siente por abrir sus alas y salir a explorar todo el sufrimiento que el mundo le ofrece; quiere conocer las bondades que puede dejarle el primer amor, así como también las heridas que puede dejarle éste mismo. Mason siempre escuchó hablar sobre Mrs Brown, a tal punto, que la curiosidad pudo más que ese profundo amor que una vez sintió por la persona que nunca dejó de hablarle sobre ella. Llegó por curiosidad y se quedó por decisión. Ese par de ojos grisáceos, más esa inocencia de niña pequeña que posee, lo cautivaron desde el primer momento en que la miró, logrando con ello despertar el deseo de conocer más a Mrs Brown
Leer más—Agente Green, ¿Tiene ya su primer informe en cuanto al caso Fernández?Me detuve a las afueras del Treból, viendo a través de las vitrinas, mientras me dedicaba a escuchar la voz de mi superior por el teléfono.—Tengo algunas fotografías de su mansión, y he intercambiado algunas palabras con algunos de sus empleados, señor —contesté con seguridad.Miré hacia el interior de la cafetería; ahí, la bella chica de cabello negro que había cautivado mi atención desde hacía un par de semanas atrás, se movía entre las mesas con su libreta en mano, yendo por los pedidos.—No me es suficiente esa respuesta, Mason.—Señor, estamos tratando con un mafioso, no puedo simplemente entrar a su casa y amenazarlo con un arma para que confiese.Una larga exhalación se escuchó a través de la línea. El jefe solía tener un carácter de mierda, no le importaba gritarnos o hace
Dos años después del extraño secuestro de Trenton¿Quieres un resumen de los últimos dos años?Pues bien... me gradué como historiadora, me casé con Trent un año después de que ¿Lo encontré esposado a una silla en la caballeriza de la casa de sus padres? Sí, aún me costaba asimilar que mis cuñados fueron capaces de tenerlo atado durante 4 horas para obligarlo a que fuese a buscarme. Y si se lo preguntan, sí, yo le propuse que se casara conmigo. Ya me conocen, soy diferente y quería innovar.Dylan Johnson se convirtió en mi mejor amigo, además de mi padrino de bodas.Pude arreglar la situación con mi madre, y ya hace un año pude llamarla mamá, y no Kate, a como le decía cuando se mudó a nuestra casa.Allan regresó de Francia hace seis meses atrás, siendo todo un chef profesional, está comprometido con Teresa y pronto se casarán. Tiene su propio restaurante en Kentucky,
Sólo me había tomado una hora y 45 minutos llegar hasta Tennessee; un pequeño temor me invadió, al pensar que Dylan se enfadaría conmigo por casi desgastar las llantas de su auto de esa manera. Me había perdido la carrera, pero el hecho de haber llegado en menos de la mitad del tiempo que le tomaba a Trent llegar hasta aquí, hacía que me sintiera complacida.Justo ahora me encontraba estacionándome frente a su casa. Apretaba el volante con tanta fuerza, que mis dedos dolían. Eran cerca de las nueve de la noche, dirigí la mirada hacia la casa, en ella, había una pequeña luz encendida en su interior.Aspiré un par de veces, mientras trataba de moverme, pero ninguno de los miembros de mi cuerpo funcionaba. ¿Y si no estaba ahí? ¿Y si simplemente había decidido olvidarse de mí? Dejé caer mi frente contra el volante, sintiéndome estúpida. Él no había enviado ni un solo mensaje en todo ese tiempo, ¿Qué me aseguraba que no estuviera con alguien más?
Narra TrentonLa pantalla no hacía más que torturarme; no podía dejar de mirarla, aviones salían, y aviones llegaban. Los minutos seguían transcurriendo sin que nadie pudiera hacer algo para detenerlos. No podía dejar de ver la hora, en 30 minutos saldría mi vuelo.Me mudaría a Washington; había aceptado el puesto que me habían ofrecido en la agencia después de haber hecho un gran trabajo en Kentucky.Kentucky... Ese lugar me traía grandes recuerdos. Definitivamente ahí viví los mejores momentos de mi vida; esos preciados momentos que conservaría en mi memoria por el resto de mis días. Pero ahora, en tan solo 28 minutos, estaría volando hacia Washington, donde me haría cargo de la agencia que el FBI tenía en ese estado.Me recosté en el sillón de la terminal del aeropuerto, solo 10 minutos más y estaría abordando ese avión. Pensaba en lo que podría estar haciendo ella en ese preciso i
Último capítulo