Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Trenton
La pantalla no hacía más que torturarme; no podía dejar de mirarla, aviones salían, y aviones llegaban. Los minutos seguían transcurriendo sin que nadie pudiera hacer algo para detenerlos. No podía dejar de ver la hora, en 30 minutos saldría mi vuelo.
Me mudaría a Washington; había aceptado el puesto que me habían ofrecido en la agencia después de haber hecho un gran trabajo en Kentucky.
Kentucky







