La luz del sol colándose por la ventana hizo despertar a Elena, aún era temprano, ella esperó un rato ahí, tirada sobre el pecho de Leandro, escuchando su suave respiración, sintiendo el tranquilo latido de su corazón.Este día se sentía diferente, está mañana se sentía distinta a las otras mañanas, más cálida, más tranquila, como si el corazón de Elena hubiera decidido que hoy merecía un amanecer distinto.Porque después de haber terminado con tantas mentiras, trampas y ciclos, después de haberse entregado a un hombre que la amaba y después de ese sueño con su madre, Elena sabía que desde ahora, todo sería diferente.Luego de un momento pensando y repasando todo, Elena salió de la cama despacio, sin despertar a Leandro, se puso una bata ligera y bajó las escaleras descalza, sintiendo cada tabla del suelo bajo los pies como algo familiar y nuevo al mismo tiempo.Y se fue directamente al jardín.Las plantas de su madre estaban ahí, descuidadas, sí, con algunas hojas secas y las ma
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