Por la mañana, me gire y al abrir los ojos me di cuenta de que Mario estaba durmiendo a mi lado en la cama, me incorporé y empecé a besar su cuello, lamí y bese sus labios, bese y mordisquee su duro pecho, sus pezones, segui bajando lamiendo y mordisqueando cada centímetro de su cuerpo hasta llegar al pubis, metí la cabeza por debajo de la sabana, cogiendo su ya duro miembro, lamí su glande que ya tenía gotas de líquido preseminal, le lamí varias veces hasta que sentí la mano de Mario en mi cabeza mientras escuchaba como gemia, me metí en la boca su longitud, subi, baje, lamí las marcas de su glande, baje lamiendo su longitud hasta su base, —-- Si sigues así, me voy a correr enseguida y en tu boca —- me decía.Pero No le hice caso, segui lamiendo, succionando, mientras el apretaba mi cabeza sintiendo su glande en mi garganta, dejandome luego que cogiera algo de oxigeno, hasta que el liquido de su semen inundo mi boca, apretando el mi cabeza para que no saliera nada y me lo tragara to
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