Termine de desayunar, llamando mi esposo a la cocinera para que recogiera la bandeja, me senté al lado de mi marido, ofreciendome el el vaso de whisky , pero me negué, Entonces se puso él a horcajadas encima mia, tapando mi nariz y aunque con mis manos intenté apartar aquel vaso, el me puso el vaso en la boca, tapó mi nariz teniendo que beberme aquel licor, sintiendo que estaba algo mareada.
—- Así me gusta, que lo que diga tu esposo lo hagas, ahora vamos al dormitorio, creo que necesitaras dor