La puerta se abrió de pronto viendo entrar a Danko con el ceño fruncido, Mario y él se miraron de tal manera que pensaba que se iban a pelear en la misma habitación.
—-- ¿Que haces tu aqui? no te enteras todavía que Rebeca es mia, es mi esposa, tu no pintas nada lárgate – le dijo Danko, viendo una media sonrisa en los labios de Mario.
—- Tu diras que Rebeca es tuya, pero conozco cada centímetro de su cuerpo, yo le quite la virginidad y es mas mia que tuya, ¿que estás haciendo con ella? has pues