Al día siguiente, la puerta de la habitación se abrió viendo entrar al médico que se acercó a la cama sonriendo,
—- Hola Rebecai, buenos días ¿cómo estás? —- mire primero a mi esposo, y luego respondi.
—- Bien, quisiera irme a casa, aquí estoy muy estresada doctor —- le dije.
—- Te entiendo ¿y Mario?¿aún no ha venido a verte? —- me pregunto.
—- ¿Para qué tiene que venir? el esposo de Rebeca soy yo doctor — le dijo Danko.
—- ¿Os habeis divorciado Mario y tu? que lastima haciais una buena pareja