Por la mañana, me gire y al abrir los ojos me di cuenta de que Mario estaba durmiendo a mi lado en la cama, me incorporé y empecé a besar su cuello, lamí y bese sus labios, bese y mordisquee su duro pecho, sus pezones, segui bajando lamiendo y mordisqueando cada centímetro de su cuerpo hasta llegar al pubis, metí la cabeza por debajo de la sabana, cogiendo su ya duro miembro, lamí su glande que ya tenía gotas de líquido preseminal, le lamí varias veces hasta que sentí la mano de Mario en mi cab