Las pesadas puertas dobles de la sala de juntas se abrieron de par en par, rompiendo la tensión asfixiante como una repentina ráfaga de viento.Una mujer entró en la sala, irradiando elegancia de alta costura. Cecilia Vance se movía con la gracia natural de quien se adueña de cualquier espacio al que entra. Su vestido de diseñador, de corte impecable, se ceñía a su figura, y su sonrisa perfecta era tan brillante que cegaba —a menos que supieras lo que se escondía detrás de ella.Víctor Cavill apretó los puños, con el rostro aún ardiendo por la humillación que Damian acababa de infligirle. Sin dirigirle una sola palabra a la recién llegada, Víctor salió furioso de la sala de juntas, con sus pesados pasos resonando con rabia pura y sin adulterar mientras cerraba de un portazo la puerta tras de sí.Cecilia ni siquiera pestañeó ante aquella escena. Su atención se centró al instante en Damian, y su expresión pasó de ser la de una refinada socialité a algo suave, dulce y totalmente adaptado
Leer más