—¿Alice? —me llama, con tono tenso.—Hola —respondo, con suavidad.—Amor, sube y quédate en la habitación. Aprovecha y arréglate para irnos —dice, con voz firme.—Está bien, amor —respondo, subiendo las escaleras.Los dejo solos. Davi está muy nervioso. Tiene que ver con esos dos. Entonces, me arreglo: me pongo el pantalón, el sostén, la blusa, las zapatillas. Me tumbo en la cama, cojo el celular y me pongo a ver TikTok.Pasa un rato, y Davi vuelve a la habitación. Está inquieto, camina de un lado a otro, pasándose las manos por la cabeza. Me levanto de la cama y voy hacia él.—¿Estás bien? —pregunto, preocupada.Él me mira, pone sus dos manos en mi rostro, me hace mirarlo fijamente, y dice:—Recuerda, o intenta no olvidar, todo lo que he hecho por ti. Recuerda que fui yo. No olvides que fui yo quien te amó demasiado desde el día que te conocí. Quiero que me prometas que, pase lo que pase, vas a estar siempre a mi lado, y nunca, nunca vas a dejarme —dice, con la voz entrecortada.—¿Qu
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