Davi
Siento una mano suave acariciar mi rostro. Es Alice. Ella intenta levantarse, pero como tengo mis piernas enredadas con las suyas, no puede. Finjo estar dormido y me enrollo sobre ella, poniendo todo el peso de mi cuerpo sobre el suyo. Ella intenta salir de debajo de mí, pero es imposible. Al ver sus intentos fallidos, empiezo a reír y le doy un beso en el cuello.
—¡Ay, me estoy quedando sin aire! ¡Quítate de encima! —dice ella, con la voz entrecortada.
Me aparto y empiezo a sonreír.
—