Pov Abril Escuché cada una de sus palabras como si fueran latigazos, pero a medida que Nikolái desnudaba su infierno, algo dentro de mí se fue alineando. Sentí su dolor, me caló profundo la traición de la mujer que amó, pero mientras él hablaba, un interruptor se activó en mi mente.Yo no era Katia, no venía a robarle nada y, sobre todo, no estaba dispuesta a pagar las deudas de alguien que me superaba en crueldad. Nikolái era un hombre marcado, sí, pero yo no era una espectadora indefensa.—Dime una cosa, Nikolái —dije, cortando el ambiente pesado con una voz que sorprendió incluso a mis propios oídos—. Después de soltar toda esta basura, de confesarme que vives aterrado por un fantasma, ¿todavía quieres seguir con este matrimonio?Él me miró con los ojos empañados, desorientado, como si no esperara que yo le devolviera una pregunta en lugar de un sermón. Me acerqué un paso más, invadiendo su espacio, obligándolo a sostenerme la mirada.A estas alturas, con los rumores de que el pas
Ler mais