Cuando volví a la barra, Mark aún estaba de pie mirandome, deje la bandeja y salí unos minutos a la calle, estaba dolida, molesta y tenía demasiadas ganas de llorar, pero delante de él no pensaba llorar—- Bianca por favor, escuchame amor — escuche su voz—- Dejame tranquila Mark, lo nuestro no puede seguir, cumplire mi contrato, pero cumple también tu parte, quiero el divorccio —- le respondi.—- Te amo, perdona si te ofendi, nunca pensé que esa mujer fuera capaz de hacerte daño, lo siento de verdad, vuelve a casa conmigo —- me dijo.—- No, lo siento, mientras esté en nuestras vidas yo no volvere, ahora déjame sola por favor — respondi.A partir de ese momento, todo cambió, Mark trabajaba por las mañanas y se pasaba todas las tardes en el bar mirandome, me traía flores, bombones, los pastelitos que sabían me gustaban mucho, pero delante de él, todo lo tiraba a la basura, Luego empezó a recibir llamadas de su ex, pero lo escuchaba decir que estaba con su esposa y que se buscara la vid
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