Cuando volví a la barra, Mark aún estaba de pie mirandome, deje la bandeja y salí unos minutos a la calle, estaba dolida, molesta y tenía demasiadas ganas de llorar, pero delante de él no pensaba llorar
—- Bianca por favor, escuchame amor — escuche su voz
—- Dejame tranquila Mark, lo nuestro no puede seguir, cumplire mi contrato, pero cumple también tu parte, quiero el divorccio —- le respondi.
—- Te amo, perdona si te ofendi, nunca pensé que esa mujer fuera capaz de hacerte daño, lo siento de